sábado, 12 de febrero de 2011

Ir a Chapala, Jal. y no disfrutar una nieve de Garrafa es como no haber asistido...

Venir a Chapala y no disfrutar una “nieve de garrafa” es como no haber estado aquí

Laura Salas Luna

¿Quién no ha probado alguna vez en el Malecón de Chapala una tradicional nieve de garrafa? Pues si usted no lo ha hecho, se ha perdido de una de las mejores cosas de la vida. Su sabor es exquisito, su textura, su aroma, es un poema al paladar, es una odisea al sabor, todo esto y mucho más puede llegar a decirse cuando se le da la primer probada a la nieve que va colocada en un exquisito barquillo de galleta crujiente.

Acudimos a entrevistar al señor Jesús Rojas Castellanos, quien desde 1972 se ha dedicado a la preparación y venta de la nieve de garrafa, pero ¿por qué se llama así?, él nos contesta: “la garrafa es este cilindro de metal en donde se prepara la nieve, por eso se le llama así, por el lugar en el que se hace”. Al preguntarle ¿cómo se hace la nieve?, él ilustró perfecto el proceso diciendo: “es algo tardado, pero vale la pena. Todos los sabores son de frutas naturales, nada de esencias ni de sabores artificiales. Algunas frutas se muelen, otras se exprimen según sea, después si son nieves de agua pues se revuelve con la fruta y azúcar, si son de leche por ejemplo: la nieve de elote, molemos el elote, se cuela y se revuelve en leche con azúcar y así preparamos los sabores, luego se echan dentro de las garrafas y se le da vuelta a la garrafa, vuelta, vuelta, vuelta, no a la nieve, sino a la garrafa y entonces cuando se va pegando la nieve en las orillas, con una pala de madera se despega y se le sigue dando vuelta a la garrafa hasta que la nieve queda lista”. Increíble la forma en que le dan la vuelta a las garrafas; se lo explico, la garrafa, está metida en unos recipientes especiales de madera en los que ponen mucho hielo picado y en los que sientan estos cilindros metálicos, luego les colocan los preparados líquidos y la nieve se tiene que ir formando con el frío del hielo y con el trabajo que hacen manual, dándole vuelta ayudados por franelas para soportar el frío en sus manos.
Don Jesús nos platicaba que empieza a trabajar a las 7 de la mañana, uno de sus hijos lo ayuda y entre los dos hacen todo el trabajo.
 
La nieve de garrafa es un producto artesanal, es un arduo trabajo para lograr tener listos todos los sabores y refrescar a los visitantes que buscan esta rica nieve a la hora del calor.

Usted puede encontrar de sabor: limón, mango y fresa si la quiere de agua; vainilla, nuez, elote, mamey, coco y chongos zamoranos si la quiere de leche. Estos sabores por mencionar algunos, porque también existen preparados que les encantan a los chavitos, como los típicos diablitos (picositos).
“Hay gente que viene de Guadalajara exclusivamente a llevar nieve, traen sus hieleras y se llevan por litros de nieve”, nos platica orgulloso Don Jesús.

Al principio de la entrevista nos preguntamos por qué este puesto de nieve se llama “La Huerfanita”, la respuesta vino por añadidura, hasta que usted se coma una nieve, comprenderá que el sabor “no tiene madre”, exquisita, única, así sabe la nieve de garrafa.

Este es orgullosamente un producto chapalense, orgullosamente elaborado por manos de chapalense y con garantía de higiene y buen trato.

Así que si quiere venirse una tarde a disfrutar de la puesta de sol con sus hijos, no olvide pasar a probar una nieve y cerciorarse de lo que aquí se ha dicho. ¡Buen provecho!.

fuente: http://www.paginaquesiselee.com.mx